banner_facta
 
facta_inicio
facta_fed
facta_quees
facta_principios
facta_objetosocial
facta_plenarios
facta_actividades
facta_revista
 
facta_convenios
facta_proveedores
facta_enlaces
 
facta_titulo02
facta_coop
facta_novedades
facta_info
 

F.A.C.T.A., la herramienta organizativa que parieron las empresas recuperadas

Fue apenas en diciembre pasado, en un plenario en el restaurante Rich de la ciudad de Rosario, que trabajadores de empresas recuperadas de varias provincias del país resolvieron conformar la Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados. Pero la FACTA no es más que un emergente en el marco de una historia un poco más larga, que se comenzó a escribir a fines de los 90 cuando miles y miles de trabajadores de toda la Argentina enfrentaban un modelo político, económico y social que no los tenía en cuenta y los condenaba a la desocupación, la exclusión y la pobreza. Fue en aquellos años, y en el fragor de aquellas luchas, que obreros y empleados de empresas que quebraban y cerraban resolvieron ocupar los establecimientos, resistir vaciamientos y órdenes de desalojos y producir. Y vaya que produjeron, porque no sólo reactivaron las empresas. También parieron un movimiento novedoso, de esencia revolucionaria, basado en la democratización de las relaciones laborales y de la generación y distribución de la riqueza, que formó parte del estallido popular que derivó en las históricas jornadas de diciembre del 2001.
Pero lo de ocupar, resistir y producir estuvo lejos de terminar o desvanecerse durante el proceso pos estallido. Al contrario de otras experiencias surgidas en el mismo contexto, lo de la autogestión de los trabajadores se extendió y multiplicó y lo de recuperar las empresas es una práctica que goza de buena salud y va ganando cada vez más adhesión popular, la principal fuente de legitimación de una actitud que los poderosos tildan de ilegal y hasta delictiva.
De aquellas primeras experiencias y de las más nuevas provienen los trabajadores ahora agrupados en FACTA, espacio al que, apenas conformado, se sumaron organizaciones que también surgieron al calor de la resistencia al neoliberalismo salvaje y adoptan la cooperativa como forma organizativa más a mano para avanzar en la generación de expresiones de economía social, solidaria.
“Nosotros concebimos FACTA como un paso, una palanca para avanzar en la unidad con otros sectores que permita dar forma a un verdadero proyecto de liberación”, explica Fabio Resino, vicepresidente del consejo directivo de la Federación.

 

“Hemos demostrado en todos estos años que la autogestión es un camino válido para los trabajadores, y agruparnos orgánicamente es un hecho fundamental para lograr las respuestas oficiales que necesitamos para poder continuar”, remarca José Abelli, presidente de la FACTA, apuntando a la necesidad de contar con encuadres legales y políticas públicas específicas para el sector. Por ejemplo, leyes de expropiación definitivas y respaldo financiero para los trabajadores jugados a la autogestión.
Además, la Federación surge en respuesta a una necesidad organizativa de un movimiento que transitó varios años de voluntarismo necesario pero insuficiente para rodear de solidaridad efectiva los nuevos conflictos, para desarrollar cadenas asociativas que potencien la capacidad productiva y económica de las cooperativas, para facilitar el camino ya iniciado de inserción en el movimiento cooperativo nacional e internacional, para instalar definitivamente la autogestión en la agenda colectiva de las grandes mayorías.
“Ya nos invitaron a formar parte de Cooperar, que es la confederación de cooperativas más importante de la Argentina; y ya estamos trabajando con Fecootra, que es la federación de cooperativas de trabajo de Cooperar. Hay que tener en cuenta que las cooperativas representan entre el 8 y el 9 por ciento del producto bruto interno del país”, señala Resino. “Venimos construyendo hace varios años una relación sólida con el movimiento cooperativo latinoamericano y europeo, sobre todo el italiano, y para sostener y profundizar esas relaciones era indispensable construir una herramienta como FACTA”, añade Abelli.
Se trata entonces de sumar un nuevo verbo, organizar, a los que ya se vienen conjugando: ocupar, resistir, producir. Y se trata de organizar desde y para los trabajadores embarcados en la autogestión, sin privilegiar otros intereses por encima de los de ellos, sin subordinar la pelea cotidiana a dogmas y recetas rígidas, sin posicionar la organización naciente como furgón de cola de proyectos individuales.
Se trata, en resumen, de continuar la lucha para empezar a ganarla definitivamente.

 
F.A.C.T.A. - Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados - revistafacta@yahoo.com.ar